El New Yorker es una revista de y para puretas. Y me parece interesante la forma de publicar las típicas viñetas de humor de los diarios.

Quién sabe si un día los periódicos online tendrán fotos, y haciendo click sobre ellas veremos el video completo. Sólo es cuestion de ancho de banda, y eso es… sólo cuestión de tiempo.

Otra cosa curiosa del New Yorker es que dispone de la mayor plantilla de correctores en un medio de comunicación. ¿Qué implica eso? Información veraz, o al menos con la mayor aproximación posible, y ausencia de escándalos como aquellos de periodistas que se inventan noticias.

gracias por el enlace | infonómada

La NGage podía haber sido la consola del momento, pero al igual que le sucede frente a los teléfonos de Apple (el nuevo Iphone) o los modelos de BlackBerry, Nokia (además de los demás fabricantes de móviles como Motorola) no es capaz de responder de forma adecuada y puntual a la tendencia de la integración de dispositivos en dispositivos especializados.

La Nokia E61 no es ni remotamente más cómoda que una blackberry, sino todo lo contrario, depositando la interacción en un cursor central extraordinariamente lento y poco práctico en comparación con la ruedecita lateral de las Blackberry. A su favor la integración de Wi-Fi, la enorme pantalla y el excelente navegador web (mucho mejor que el opera).

Los nuevos Nokia 5300 XpressMusic son un buen intento que ha quedado eclipsado con el Iphone (y ni te cuento dónde ha dejado a los SonyEricsson Walkman, que parecen del pleistoceno). Tienen atractivo, pero les falta el mismo encanto que les faltaba a los primeros reproductores de disco duro de Creative o la capacidad que les faltó a los primeros reproductores de MP3 de Rio cuando apareció el Ipod.

Y las posibilidades que se les abría con una consola de juegos con un naming propio Ngage, con juegos propios, pero con la misma plataforma tecnológica que cualquier otro teléfono de Nokia. No era especial, no ofrecía más que una vieja consola de Game&Watch frente a las consolas de Nintendo y su DS o la flamante PSP, no tiene potencia, no está especialmente pensada para los juegos… no mola y así ha quedado: Kaput.

La cuestión es que por alguna extraña razón, las empresas cuando alcanzan cierto tamaño dejan de innovar y se convierten en meros seguidores de tendencias de mercado que lideran otros. Apple estaba apunto de palmar cuando Steve Jobs volvió para volver a dirigirla hacia el centro de la innovación, con un culto fetichista al diseño, a la interacción, a la belleza… y a medida que los ordenadores son cada vez menos una novedad y más una mera herramienta, son valores que defiende en solitario en una industria que todavía entiende que la tecnología basta por sí misma para convencer. Y que le están dando un éxito inimaginable hace 6 ó 7 años.

 

Poco antes de las navidades publicábamos este post en Eslux, donde se podía ver el prototipo del nuevo móvil que está preparando Prada la reconocida firma de lujo y moda italiana, en colaboración con la coreana LG. Se trata de un teléfono cuya interfaz no son botones, sino la propia pantalla (enorme y táctil, sensible a las pulsaciones) del teléfono. Igualmente que en el caso del Apple Iphone se maneja con la mano, pulsando directametne sobre la pantalla del móvil.

Naturalmente el sistema operativo MacOSX es una obra bella, y mucho más versátil, pero la novedad realmente no es tanta en cuanto a la interfaz  y probablemente en los próximos meses veremos nuevos modelos con este tipo de interacción, que plantea fundamentalmente un problema: realmente es más rápido teclear con las teclas de un Nokia E61 o una Blackberry aunque sólo sea por el hecho que al tacto nos resulta más cómodo y sencillo (por eso los teclados aún tienen eso, teclas).

Como contrapeso a tanta euforia (muy justificada, pero un tanto desmedida en algunos casos) el post de Error500 que publica hoy sobre los elementos que restan atractivo al modelo y del que destaco la siguiente frase:

pero es un modelo “antiguo”, por detrás de lo que otros muchos
terminales ya tienen (sin 3G, sin Office). Si a todo eso sumamos el
control de Apple, la imposibilidad de ser extendido por terceros, queda
por completo fuera de lo que uno desea en un terminal móvil.

En todo caso, recomendaría comprar acciones de los de Cupertino (mejor hace una semana) no tanto por el teléfono, sino por el ATV, que me parece The Next Big Thing. Aunque es un poco jugar a Gurú ;)

ACTUALIZACIÓN:

Más críticas via apcmag.com

  1. Slow mobile data
  2. Battery life sucks
  3. Built-in battery
  4. Touch screen
  5. Heavy data usage
  6. Only a two megapixel camera
  7. Proprietary tie-ins
  8. No video iChat
  9. Apple chooses your mobile network
  10. Only 8GB storage

An addendum: Do I want one of these? You bet! Is it
one of the most technologically advanced phones on the market?
Absolutely. Do we live in a perfect world? Of course not. Do I wish
Apple had reconsidered a few aspects of the iPhone to make it even
better? Yep.

UPDATE: Jared at the DKS Weblog
points out that the iPhone is also incapable of any syncing via WiFi or
Bluetooth, despite having support for both. What gives? Read his post.

 

Vale que la Nintendo Wii mola, vale que su mando sensible al movimiento es la caña, y que su precio lo hace el juguete favorito para la navidad.

Pero ten presente que en el coste de mantenimiento deberás incluir alguna que otra televisión, y como sea de plasma casi te recomendaría que mejor te compres otra consola.

Por lo visto el cordón que sujeta la Wii a la muñeca, en ocasiones se rompe. Especialmente cuando llevados por la pasión del juego, sudamos, se nos resbala de las manos y de la fuerza de su uso y la fatiga del cordel, finalmente la emoción termina reventando el tubo de la tele, o en el peor de los casos (por el precio) del LCD o la tele de plasma.

O como el caso que ilustra, en la cara (u otra parte del cuerpo) de algún inocente espectador, que esperando su turno en el sofá se lleva una wii-galleta muy poco virtual.

Para sádicos y curiosos, ya hay creado un blog especializado: Wii Damage, donde podemos ver el resultado del mando de la Wii empotrado en teles, ventanas, objetos variados de decoración, mascotas, familia, amigos etc.

Porsche está arrasando. Eso está claro. La marca que estuvo hace sólo una década al borde del colapso se ha visto lanzada a la cresta de la ola. Y de una forma poco ortodoxa.

Siguiendo los principios del posicionamiento, Porsche estaba en una situación óptima. Mientras todos los fabricantes de lujo se lanzaban a lanzar modelos para las clases medias (las series 3 de BMW, clase C de Mercedes y Audi A4) Porsche continuaba con su mismo concepto: ultradeportivo, coupe, pequeño.

Las 3 grandes (Mercedes BMW y AUDI) descubrieron rápidamente los beneficios de la extensión de línea: los consumidores se lanzaron a comprar esos nuevos vehículos, que suponía poder acceder a la marca de prestigio a un precio muy inferior. El equivalente a unas rebajas. Todas las firmas se lanzaron a hacerlo, ya que renunciar a los cuantiosos ingresos que esas ventas generaban supondría situarse en una posición de debilidad frente a los rivales en un momento (los 80-90) en que el segmento más alto del lujo crecía mucho menos que el nivel adquisitivo de las clases medias. Con ese cashflow cualquiera de los que iniciara esta carrera podría adquirir a cualquiera de las firmas rivales que no siguiera la misma estrategia. Casos los podemos ver en firmas como Jaguar, Volvo, Saab, que iniciaron esa carrera por la conquista de las clases medias mucho más tarde y cuyo resultado ha sido precisamente ese: caer en manos de otro fabricante con más caja.

Pues Porsche continuó a la suya. Débil, tocado, tratando de licenciar su marca (hubo incluso un Ibiza en los 80 con motor ‘System Porsche’), dando bandazos.

Pero llegaron mediados de los 90. La economía mundial está disparada, el sector del lujo crece porque las clases medias de países como EEUU, España, Italia, Francia…. son cada vez más y más ricas.

El problema para marcas como BMW, Audi y Mercedes es que al comercializar vehículos para clases medias, ahora lo tenían dificil para ofrecer exclusividad a los nuevos multimillonarios. El resultado fue una carrera de nuevo, pero a la compra de marcas míticas que o bien habían desaparecido o bien se encontraban en claros problemas de rentabilidad y dimensión. Así, se compraron marcas como Bentley, Rolls Royce, Aston Martin, se recuperaron marcas míticas como Meybach Maybach y se crearon los vehículos exclusivos para los super ricos, fabricados por los mismos BMW Audi y Mercedes, pero apoyados por el prestigio de esas marcas míticas.

Y esto es importante: ¿por qué no crearon marcas nuevas? Porque las marcas del sector del lujo funcionan psicológicamente con valores de ‘credenciales’. Generalmente un artesano de reconocido prestigio da el nombre a una firma (Gucci, Louis Vuitton…) y ese prestigio se consolida. Es lo que le da valor. Y aunque caiga en declive, una acertada gestión de producto y marketing de marca puede hacer que vuelva a renacer recuperando e incrementando su prestigio y valor de marca.

Es mucho más rápido, mucho más fácil, mucho más rentable construir esos coches para la categoría de superlujo sobre marcas de prestigio reconocido, aunque un poco olvidadas. La única excepción han sido las japonesas Honda con Accura Acura y Toyota con Lexus, que han triunfado fundamentalmente en Asia y EEUU, donde las marcas europeas no habían entrado con suficiente fuerza frente a las americanas.

Porsche en ese sentido dio un golpe de timón. Boxster/Cayman y el 911 son modelos fantásticos que se integran en la filosofía y categoría de producto habitual de la firma, refuerzan su posicionamiento. Con unas mejoras estéticas, con un precio premium, ha sido la elección de exclusividad para muchos de los nuevos super ricos que están surgiendo desde el 95 a raiz del enriquecimiento de países, como los antes mencionados. Porque si las clases medias se están enriqueciendo, las clases altas lo están haciendo mucho más.

Pero la verdadera revolución fue el Porsche Cayenne. Este coche, como tantos SUV (4×4 de ciudad) fue desarrollado por una unión de empresas, como ya hicieran Ford, Volkswagen, Seat, Volvo… al ser un nicho pequeño, es más rentable compartir el desarrollo el nuevo vehículo, y con pequeñas modificaciones estéticas comercializarlo por las marcas que han colaborado en su desarrollo. En este caso Porsche lo desarrollo junto con Volkswagen. Es decir, el Porsche Cayenne es el mismo coche que el Volkswagen Tuareg Touareg.

El posicionamiento de una marca genérica como es Ford no se ve afectado por un nuevo vehículo sea un monovolúmen, un todoterreno de ciudad o un familiar de cuatro puertas. Y de las marcas de lujo, sólo Mercedes ha conseguido que su posicionamiento en furgonetas y vehículos de tracción (camiones) no haya afectado (mucho) a su posicionamiento en el sector de lujo y sus berlinas.

Las razones del éxito de Volkswagen se llama Golf. Un soberbio ejercicio de posicionamiento, centrado en un sólo vehículo, con prestigio (por eso un alto precio), pequeño, rápido, sin ostentaciones pero con clase. Todo un éxito. El hecho de lanzar vehículos como Tuareg, o el Jetta y otros modelos no han tenido demasiado éxito, y se han dirigido más a captar al cliente joven que adquiere un golf y con los años necesita un coche para la familia y quiere volver a escoger Volkswagen. El problema es que esa lógica de pensamiento, de que el usuario es fiel a la marca, si se daba poco, cada vez se da menos. Por lo que los beneficios de captar a ese cliente que quiere ser fiel a la marca, se diluyen y se convierten en un problema por la pérdida de foco de posicionamiento, de lo que significa la marca. En el caso de Volkswagen no ha sido muy acusado, ya que ha mantenido el espíritu de marca con el relanzamiento del Escarabajo, pero diluyendo el valor de su marca con vehículos como el Polo. No defender correctamente el valor de Golf, y la competencia (creada dentro del mismo grupo Seat-Volkswagen-Audi) entre el Audi A3 y el Ibiza (mismos vehículos que el golf, que sólo cambian fundamentalmente en la carrocería), y los japoneses como Toyota y Corolla, y el ascenso económico que han situado más cerca de los consumidores vehículos como el BMW serie 3, han perjudicado a Volkswagen y su vehículo estrella, el Golf.

Pero en Porsche, entrar con el Cayenne fue una apuesta mucho más difícil, arriesgada e inteligente. Mientras que firmas como Mercedes y BMW se lanzaban a crear versiones de vehículos SUV (todoterrenos de ciudad, Super Sport Utility Vehicle) de sus series medias y de prestigio, y últimamente también de sus series más pequeñas (como el BMW X3, equivalente a un Serie 3 pero SUV), todas pecaban de lo mismo: falta de exclusividad. Ahí es donde entró el Cayenne.

Porsche significaba pequeño, rápido y deportivo. Eso no lo es un Cayenne ni de broma. Es grande, cuatro puertas, ¿he dicho grande? es enorme, potente, una bestia que transmite presencia y poder a quien lo conduce. Su categoría de precios se situó en lo más alto de la categoría de SUV. Y pese a los problemas que puede acarrear a una marca que tenía un foco tan centrado (y que supone un cambio radical) está el hecho de que pasaba por unos momentos difíciles y necesitaba volver a significar triunfo. Porque comprar un coche de lujo siempre es decir ‘he triunfado’, comprar un coche de lujo de una marca en decadencia pierde ese significado, y por lo tanto cae más aún. Porsche necesitaba volver a significar ‘el coche de los triunfadores’.

Lo susper ricos se han lanzado a adquirir vehículos SUV porque suponen un prestigio en la carretera, son más altos, más potentes… Tienen un mercado, y entre ricos, más
Para Porsche el resultado fue que el Porsche Cayenne ha sido el coche SUV elegido por los super ricos. Por los más ricos entre los ricos (o más quieren presumir de poder adquisitivo). La razón es que es el más caro, el más exclusivo, el más grande. Un millonario no quiere llevar el mismo coche que sus ejecutivos. Y el Cayenne le permitía exactamente eso, ponerse un escalón por encima.

Ninguna otra marca lo había planteado de esta forma, y Porsche sí, hizo una extensión de línea de lo más bestia que he visto nunca, pero no a cambio de entrar a competir en un segmento ya plagado de competidores; sino para entrar a vender en un segmento que no existía, y del que se ha apoderado. En estrategia de marcas es un excelente movimiento, porque ha entrado con sus credenciales en un segmento que aunque potencialmente puede diluir su significado como marca (pequeños, deportivos, coupes) lo ha reforzado (la marca del éxito) y ha ocupado un segmento que nadie ocupaba (SUV de superlujo).

Audi está intentando ahora plantarle batalla con el nuevo Audi Q7, que tiene los mismo principios de posicionamiento que el Cayenne. Audi no ha desarrollado SUV para segmento medio y alto, y ha aprovechado estar fuera de este mercado para clonar la estrategia de Cayenne: Entrar directamente, únicamente, en el segmento más alto, en el de super lujo SUV, y batirse el cobre directamente con el Porsche Cayenne con un vehículo el Q7 similar: enorme, de super prestigio, a un precio exclusivo.

El próximo movimiento de Porsche parece que está en lanzar una berlina de 4 puertas. Me parece una mala idea de entrada, porque una cosa es extender la marca y otra entrar en un mercado en el que ya están asentadas al menos 3 firmas en Europa (BMW, Audi, Mercedes). Pero si repite la estrategia de dirigirse a un segmento super exclusivo de berlinas, allá donde están los Audi A8, los Mercedes de alta gama y los BMW serie 7, puede que funcione. Excepcional sería que fuera un modelo para competir con Meybach, Bentley, etc. O un segmento intermedio entre ambas categorías.

Porsche con estos movimientos va buscando ganar volumen. El mercado de pequeños deportivos de lujo ha crecido, y ha capitalizado la mayor parte del crecimiento (no son competencia los Audi TT y demás, que son más de segmento medio, dentro del lujo). Y ahora trata de expandir la gama buscando nichos que le reporten crecimientos elevados de volumen de ventas, los SUV de alto lujo y próximamente las Berlinas de una forma que veremos. Pierde foco, con Cayenne sencillamente ha puesto el foco además en otro sitio, y con las berlinas no sabemos qué pasará, y probablemente ahí esté la clave estre ser una grande del superlujo, o la más pequeña y recién llegada (débil) del sector de lujo medio. A corto plazo no pasará, pero pueden ser los escenarios a medio y largo, donde si su marca pierde fuerza, puede verse en dificultades. Pero qué sucederá depende de la habilidad de sus ejecutivos, que han destacado tanto por valientes como por inteligentes y visionarios hasta el momento.

Por último comentar que un escenario podría haber sido lanzar Cayenne como una marca sin el ‘paraguas’ Porsche, como una marca independiente. Con una marca nueva abría sido difícil generar el prestigio suficiente para atraer al público al que se pretendía dirigir. Tal vez comprando una marca olvidada de prestigio podría haber funcionado, pero el sector de 4×4 es además de demasiado nuevo un segmento cuyos fabricantes más clásicos están más cerca de un vehículo semi-industrial centrado en la función de ‘campo a través’ más que en un segmento de prestigio que nunca han pretendido, por lo que sencillamente no era posible adquirir nin guna marca de este tipo porque no existía. La solución más rentable a corto y medio plazo era lanzar bajo marca Porsche, y dada la debilidad de la firma la única que podía producir resultados rápidamente, que era lo que necesitaba. El largo plazo es recomendable cuando es una opción que te puedes permitir, y Porsche no podía, jugándoselo todo con el Cayenne.

Y triunfando.

Más información | 37 signals

Te decides, compras tu portátil PC de HP de la serie Pavillion. Han hecho un esfuerzo con el diseño, y parece de los más elegantes de la tienda.

Y lo abres y ¡zas!, el touchpad aparece rodeado de nada menos que 6 pegatinas de colorines!!!

Un auténtico asco.
A la izquierda, que si el HP tiene mando a distancia.

A la derecha del touchpad, que si lleva el windows XP, que si la tarjeta de video es Nvidia, que si el micro es Athlon, que si cuidado con la ergonomía visita tal web, y que graba CD’s y DVD’s a los que puedes poner el título con el Lightscribe (grabado a láser, en cristiano).

El caso es que cada pegatina tiene un color, y destroza la estética y el diseño de mi portátil. Ahora entiendo por qué los MacBook son tan bonitos en las tiendas: no tienen ni una sola pegatina. No son el circo que son los PC portátiles. Los de sobremesa sufren lo mismo (o más), una invasión multicolor de pegatinas que al menos queda disimulada cuando lo pones en el suelo, ya que lo que ves es el monitor. Pero en un portátil es un destrozo visual impresionante.

¿Por qué pongo mi grito en el cielo, si se pueden despegar? Porque son pegatinas con mala leche.

La de HP es fáil de quitar, sale limpiamente. Saben que la vas a quitar y no te complican la vida. Pero las otras, ¡ay, las otras!. HP obtiene descuentos de sus proveedores por ponerlas en los equipos que vende. Y Se ve que el proveedor de estas pegatinas es el mismo para todas las empresas de hardware, porque todas son igualmente jodidas de quitar. Con toda la intención. Tratan de que te ‘comas’ su publicidad de por vida, si es posible. Son de un plástico grueso, que cuesta arrancar, y cuando las quitas, el adhesivo se queda adherido a la superficie del ordenador. No se va con la pegatina. Una auténtica maldición.

Cuando quitas las 5 pegatinas del lado izquierdo, el ordenador queda hecho un auténtico asco. ¿Recuerdas cuando comprabas un CD -hace muucho tiempo- y en la preciada carcasa le metían una pegatina del tamaño de un campo de fútbol? Pues lo mismo ahora. Si intentas quitarla queda todo hecho un asco, pegajoso, sucio… puaj!.

Pero he encontrado un truco, que tras media hora lidiando con esta maldición adhesiva, he conseguido conocer. Y te lo voy a contar, por si un día se te ocurre quitar las pegatinas del tuyo.



Cómo lo he conseguido, a lo bricomanía:

  1. Te acuerdas de la madre de cada uno de los responsables de marketing de cada una de las compañías implicadas. Y por supuesto, en el fabricante de dichas pegatinas, que con toda intención ha seleccionado un adhesivo que es una maldición para el usuario que desea tener un ordenador en cierto modo elegante.

  2. Quitas las pegatinas. No te asustes, porque por más cuidado que pongas, al menos un 50% del adhesivo quedará sobre el ordenador. Si lo tocas verás por qué: está hecho para desprenderse de la pegatina y fijarse poderosamente a la carcasa del ordenador.
  3. No pruebes disolventes, te cargarás la carcasa porque es de plástico. Si alguien tiene experiencia con alguno que no estropee el plástico, por favor, que lo indique en los comentarios, porque eso sería una bendición. Pero si no es así, tendréis que hacer algo parecido a lo que describo a continuación, o conviviréis durante varios años con la mugre orcura y pegajosa del adhesivo.
  4. Coged un kleenex. No hace falta que sea ‘kleenex original’, uno del mercadona también sirve. 4 capas mejor que 3, son un poco más caros, pero en pañuelos de papel podemos permitirnos tirar la casa por la ventana, a cambio de librarnos de la pesadilla del adhesivo.
  5. Vas frotando con el pañuelo la superficie del adhesivo, verás que se quedan pegadas pequeños trocitos del papel, de la celulosa, y cubren de blanco la parte con el adhesivo. Esto es importante, porque si tratas de quitar el pegamento arrastrando con el dedo sólo conseguirás extenderlo por una superficie mayor, no se separará ni lo podrás arrancar.
  6. Ahora, probamos a ir friccionando con el pañuelo sobre los restos de pegamento, y en el mismo movimiento, procuramos ‘arrastras’ el pegamento con la uña del dedo gordo. Ris, ras, pañuelo para abajo, pañuelo con una para arriba. Las uñas son lo bastante blandas para no arañar la sueperficie de la carcasa del ordenador. Si te comes las uñas, puedes usar un trocito de plástico, por ejemplo de la capucha de un boli bic. El caso es que no sea metálico ni muy fuerte, para poder ir ‘abriendo’ el adhesivo, y a la vez ir retirándolo.
  7. El truco funciona. ¿Por qué? Porque el adhesivo no se puede despegar, lo arrastras y se adhiere donde quiera que pongas el dedo. Pero al tener partículas de celulosa pegadas, ya no vuelve a adherirse, porque pierde la capacidad de fijación por estar cubierto del polvillo que va dejando el pañuelo. De esta forma, y poco a poco, con un poco de paciencia, saldrá todo.
  8. Cuando parece que lo has quitado todo, aún queda un último esfuerzo. Queda una minúscula superficie de adhesivo, muy  muy fina, imperceptible a la vista, pero si pones la mano encima aún deja la superficie pegajosa.
  9. Ahora toca coger una goma blanda de borrar, la pasas por encima con cuidado, y verás que toda la zona que aún tiene adhesivo se cubre con una capa fina de restos de goma de borrar. Ahora vuelves a pasar el pañuelo + la uña o capucha de boli, y verás que se van los últimos restos.
  10. Listo! Tu ordenador parece por fin un ordenador, y puedes lucirlo en las reuniones sin pasar vergüenza.

Por un lado el MacBookPro, con una pequeña pantalla de 15.4″ y 1.800 €. Su diseño en aluminio ha sido imitado hasta la saciedad empezando por los VAIO de Sony (sus portátiles son una copia, y no barata, de los de Apple), siguiendo por los HP y terminando por los Acer, Toshiba y compañía. Todos los portátiles tienen la misma carcasa plateada, pero sin la manzanita retroiluminada detrás de la pantalla. Es decir, parecen calcos.

Por otro lado, un HP Pavillion, negro brillante. La carcasa de la pantalla está realizada en un plástico brillante co un resultado estético que me parece muy interesante. Probablemente tenga su origen en los MacBook. Pero el caso es que esta tendencia de diseño es menos vulgar y me decido por el HP, ya que además ofrece un pantallón de 17″ panorámico a un precio de 1.400 €.

Fundamentalmente, hoy día los portátiles se usan como ordenadores de sobremesa, y tener una pantalla grande se agradece mucho. Las de los MAC son muy pequeñas, y cuando tienen esas 17″ no bajan de 2.000 €.

En precio los MAC siguen siendo sensiblemente más caros que los PC, pero cabe decir que hace un par de años un portátil con pantalla de 15.4″ en PC salía por unos 1.800 €; los precios de los portátiles han bajado bastante bastante en relativamente poco tiempo.

Bueno, a algunos puristas les parecerá algo un poco salvaje. Con Bootcamp he instalado en un nuevo Imac de 20″ el Windows XP. La verdad es que la sensación de abrir la sesión en MacOS es brutalmente mejor. Por más que lo leas, hasta que no lo vives no te das cuenta de verdad. Abrir en Windows da una sensación de ahogo impresionante en comparación con abrir en mac. Por cierto, que por la diferencia de precio recomiendo comprar el Imac con pantalla de 24″, es muuucho más grande, y no te arrepentirás nunca de tener una pantalla grande.

Respecto otros ordenadores destaca:

  • No es un portátil. Pesa bastante bastante. Lo puedes llevar de un despacho a otro y poco más
  • Acostumbrarse a las metáforas de la interfaz de MacOS cuesta un poco. Mejor si un amigo te enseña las 4 cosas fundamentales
  • Itunes va como un tiro.
  • El audio es fantástico. Los HP vienen con una basura de altavoces que suenan a lata que da vergüenza, sea portátil o sobremesa. El imac tiene un audio fantástico para ser un ordenador ‘normal’, es decir, no orientado especialmente a la reproducción de audio.

La verdad, ves el escritorio de mac y arrancas en windows XP y da pena. Pero las cosas son así: tengo todas las aplicaciones para PC y si no hubiese existido el bootcamp, jamás me habría comprado un mac. Ahora esa barrera ha desaparecido: tengo la libertad de usar un sistema operativo u otro, y eso seguro que consigue que poco a poco vaya trabajando e instalando software sólo para MAC.

Viene con el nuevo ratón de MAC: el Mighty Mouse. La verdad es que la bolita soluciona fantásticamente mejor que la rueda el desplazamiento con scroll, mucho mejor que los logitech. Por contra me he encontrado con que viene con cables (¡a estas alturas!) y eso le hace parecer un anacronismo frente a los inalámbricos actuales. No desliza tan bien sobre superficies con algo de brillo como los Logitech, y necesito una alfombrilla. En ese sentido (y es muy importante) decepciona mucho.

El teclado estupendo, sólo que acostumbrado a tener el ALT y la tecla CONTROL CTRL toda la vida en el mismo sitio, ahora la cosa cambia un poco.

Writely ha muerto.

October 12th, 2006

Ha sido sustituido por Google Docs.

Y lo siento en el alma porque la interfaz era de lo más agradable para escribir. Por su textura y calidez. Vale que el buscador Google tenga un diseño espartano, pero ¿ese mismo diseño, esos mismos colores para aplicaciones como writely? Es un paso atrás. Tendría que haber sido al revés, todos los productos de Google tendrían que haber aprendido de writely e integrado su diseño. Ahora parece un diseño nacido en la Unión Soviética.

Por contra, los de adaptative path se han hecho fuertes en blogger y hacen lo que les sale del pimiento. Ahí sí que Google no machaca el producto con su probre diseño de interfaz de principios d los 90 (la prehistoria de la web).

A ver si lo entiendo, Larry y Sergey tuvieron una buena idea con el buscador. Un buen concepto. ¿Ahora qué pasa, que también eran buenos diseñadores? No!

Lo sufriremos en silencio. Y eso presenta una oportunidad de mercado a otros.

Vía blogueando.com, que cita a su vez a  Menos Integrales y más cosas útiles (vía Menéame) (menudo camino ha llevado la cosa hasta que ha llegado hasta aquí) lo que el Impresionante Mundo Científico nos oculta, para venganza y regocijo de geeks nerds que vengan su aislacionismo social viéndonos salpicarnos de leche cada vez que abrimos un fucking brick. Invento del demonio de origen suizo. 

Por cierto, hace un par de años escribí (unas de mis paranoias persecutorias) como el lanzamiento del brick puso contra las cuerdas a los fabricantes de envases de cristal (los reyes del mambo hasta el momento) y cómo se espabilaron lanzando la campaña de reciclaje que pobló de hongos verdes nuestras ya pequeñas aceras, para hacernos comportarnos como buenos ciudadanos reciclando. Aprovecho para contar (de nuevo) que fue por marketing y ventas,  no por amor a la naturaleza, a fin de relanzar los envases de vidrio ofreciéndoos como algo más ecológico que el difícil de reciclar brick. Los ayuntamientos se sumaron a la iniciativa para ganar en imagen antes los ciudadanos (para que veamos que ‘hacen algo’ no se les ocurre otra cosa que llenar las aceras de dichos hongos verdes, vamos, que se vea bien). Y esa es la historia. Moralmente es mejor reciclar (es más civilizado) pero ecológicamente no importa una mierda (¿puedo escribir ‘mierda’ en el blog? hace meses que no ponía tacos…) el crital se hace con silicio (desaparecerá la humanidad y seguirá habiendo silicio para hacer cristal), es inerte (no contamita ni se degrada con el tiempo), y su fabricación no consume más energía que su reciclado (probablemente bastante menos). Así que es obra del marketing.

Y esta, la solución para no limpiar la mesa mientras me digo ‘pero mira que soy torpe, otra vez!’ :)

 

leche1.jpg

Luego haz, en el extremo opuesto del corte, un pequeño agujero:

leche2.jpg

leche3.jpg

Finalmente, disfruta tu leche.

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