He leído este post de Julio Alonso sobre el futuro (negro) que tiene la prensa debido al gran número de fuentes informativas que gracias a internet y los blogs (fundamentalmente) tenemos hoy disponibles, fuentes informativas que cuentan las cosas que nos interesan desde un punto más pasional, directo, frecuentemente sin temor a expresar el punto de vista de uno por controvertido que sea. Son más auténticos, especializados.

Pero ¿A qué sustituyen realmente? Sustituyen por descontado a las revistas. Estas publicaciones ofrecían información sobre una temática concreta, con la suma de las novedades recientes de esa temática (coches, economía, moda…) generalmente con un enfoque superficial, compensado (no siempre) por algún columnista o algún reportaje especial mejor documentado de lo habitual. Con periodicidad mensual hoy día sólo sobreviven porque cuentan con la posibilidad de mostrar a gran calidad imágenes y por ofrecer una maquetación cuidada. Ese siempre ha sido un valor de las revistas, por eso se imprimían en papel “couché” a todo color, frente al papel barato y en blanco y negro de los periódicos. Sobreviven por su capacidad de mostrar sus contenidos de forma visualmente interesante, pero frente a los tablets y su uso en el sofá, o los móviles y su consumo en cualquier parte, han quedado muy arrinconadas. Especialmente las de menor calidad. No obstante aquellas que pueden ofrecer contenidos exclusivos y buenas fotos, que crean contenido de calidad, sobreviven. Son pocas. Y el iPad y similares es su terreno de futuro, no el kiosco. Los blogs, tampoco los sobrevaloremos, no ofrecen esa entrevista con tal o cual personaje famoso ni esas sesiones fotográficas con modelos ropa y maquillaje espectacular, ni si lo hacen lo muestran con la suficiente calidad en la maquetación. Es razonable, su mercado es el Adsense, las impresiones, las visitas vía Google. Salvo alguna excepción que no pasa de la excepción, no invierten en diseño, fotografía, o en reportajes especiales. ¿Para qué? Es caro, no tienen medios ni know How para hacerlo, y salvo coberturas especiales de eventos geek, no pueden ni quieren llegar a más.

Pero los periódicos realmente son otro producto. En los periódicos el lector busca la actualidad política nacional pero que se la cuenten de forma que los buenos (los suyos, sea el partido que sea) siguen siendo los buenos y los malos, malos (según el punto de vista de cada uno). Realmente, el principal valor que aporta su producto es la sección de política nacional, un poco de internacional y si acaso algo de cultura general. Todo con un sesgo partidista mayor o menor. Son como el Marca o el Sport. Pero cubren política, y siempre bajo el mismo prisma. Porque ese es su producto. Tienen más secciones por dos motivos: hay pocos anunciantes que encuentren interesante la sección de Nacional, pero la audiencia que capturan pueden vendería a anunciantes más fácilmente si la incluyen en secciones de moda, motor, cultura, economía. Es el mismo motivo por el que abrieron secciones de información local. Y a su vez, los periódicos no se pueden vender a 1.20€ sólo con las páginas de información política, un periódico es una herramienta de información y es más rica, y contribuye a darle más valor y utilidad incluir deportes, la cartelera, la programación de TV etc. Así un lector encuentra siempre interesante un periödico (y por tanto útil) aunque la actualidad política del día no haya dado para mucho.

Las fuerzas que van contra los periódicos son:
- Su valor como herramienta de información ha caído mucho. Las secciones “varias” tienen el mismo problema q las revistas: las cubren mas y mejor los blogs. A un ritmo frenético.
- El público busca informarse discretamente en el trabajo. Delante del ordenador, que es la herramienta de trabajo, es ideal. Es cómodo, se disimula mucho mejor y ayuda a entretenerse un rato en los ratos muertos del trabajo.
- Y online es gratis. Hoy día es uno de los motivos por el que muchos kioscos están atravesando su particular viacrucis, leer la prensa por internet es gratis.
- Los anunciantes están desorientados. Anunciarse en prensa es muy caro los clientes potenciales que buscan, los que van a comprar (o no) su producto/servicio busca información en internet. Y anunciarse en internet es adentrarse en un mundo audiencias hiper-fragmentadas y para nada estables. Y no es un tema menor, no es lo mismo que medio millón de personas quiera leer El Pais cada día que medio millón de personas caigan a través de Google, y por accidente la mayoría de veces, en las páginas de una red de blogs con 80.000 suscriptores al RSS que no son reales, son menos. Y las campañas de branding siempre han tenido un retorno de inversión muy discutido. Generalmente se busca vender un producto, y hoy la gente busca hacerse una opinión a través de internet antes de comprar.
- El descrédito de la política entre la población que más usa internet. Como vimos el 15M, no son pocos, y sucede en todo el mundo con el movimiento Toma la Plaza en NY etc. Los “pecados” de la clase política hoy son aireados, difundidos y compartidos por miles y miles de personas gracias a Facebook, Twitter y los blogs. Antes era más fácil “contener” esa información en prensa y telediarios, porque antes los jóvenes tampoco es que los utilizaran en masa para informarse, un chaval de 20 años históricamente ha pasado (en su mayoría) de comprar el periódico. Las noticias siempre han sido un producto más consumido entre la gente de 30-50 palos. Hoy la diferencia es que nos informamos no porque lo leamos en un periódico o estemos delante de la TV durante el minuto escaso de cobertura que va a tener, sino porque nos llega por un amigo a través de Facebook o Twitter, incluso a través del email, o es un offtopic en un blog que seguimos… La información nos llega porque nuestra red de personas con las que compartimos las cosas que nos interesan es hoy infinitamente más potente que el boca-oreja de antaño gracias a la red. Y el descrédito de la política contribuye al desinterés por el principal producto de un periódico: la información política, en el bloque de población clave, de 30 a 50 años. Ahora la forma de entender y conocer la política se basa en información crítica, análisis y experiencias directas y personales compartidas por amigos online o gente a la que seguimos y confiamos online … Y generalmente tienen un enfoque infinitamente menos partidista, critican a diestro y siniestro desde las torpes manipulaciones de la información hasta sus torpes formas de disimular la realidad, el resultado es que mucha gente ya no se cree el teatrillo de la política, aunque sigue interesando, claro, pero desde otro prisma más escéptico.

Por cierto me está saliendo un post cojonudo. Dudo que lo borde, pero por ahora no voy mal, a ver.

Llegamos a la idea principal: ¿Que es lo que está en crisis realmente? El modelo de producto que llamamos “periódico”. Y está en crisis tanto para los lectores como para los anunciantes. Ni lo compran ni se anuncian. Su producto principal, La información política ya no interesa tanto, no al menos de la forma en que la cubren, los reportajes en profundidad son excelentes pero como también llegan tarde o temprano a internet gratis pues ya los leeré ahí, tengo que ahorrar dinero y leer las principales noticias en internet es eso, gratis,… Y la información de las demás secciones es mas interesante en blogs…

Los anunciantes saben que con sus anuncios ya no llegan como antes, que en internet es difícil hacer campañas que funcionen porque las audiencias no son estables y están muy fraccionadas y ademas la maquetacion de la publi en esos medios no ayuda, tienen que competir en la misma página su con la información Que es lo que quiere el visitante (y ha aprendido a esquivar la publi porque no le interesa salvo casualidades)

¿Necesitamos noticias? Sí. ¿Necesitamos la información de calidad que da la prensa? Sí. Al menos algunos la necesitamos. ¿Vamos a comprar un periódico? De forma no digo ya habitual, frecuente, No. ¿Son las tabletas su tabla de salvación? Difícil. Hoy díamhay ooca base instalada como para ser una alternativa clara, pero lo acabará siendo. La venta en kiosco, en papel, tiene sus días contados y acabará siendo testimonial, eso sí. Y esas ventas irán a tabletas algún día cuando se hagan mas populares y si se dan cuenta que todos deben compartir el kiosco virtual, lo mismo que no tienen kioscos en exclusiva en la calle. Si añadimos los ordenadores sí hay más base instalada claro, pero cómo competir con lo gratis.

Pero el tipo de información que ofrece el periódico va a tener que ser más cara de producir por un lado, más Investigación, más confidencial, menos cubrir la misma rueda de prensa que todos y punto, va a tener que sindicar de blogs más que de agencias de noticias. Y sobre todo va a tener que tomar partido ideológicamente más allá de los partidos políticos, algo así como el 15M. Tener más curiosidades, y ofrecer una experiencia de lectura que mezcle lector de RSS/o-lo-que-sea personal del lector + las noticias del periódico, con una narrativa más allá del concepto lineal de pasar páginas, la unidad ahora es la noticia, no la página; y todo bajo la misma marca, la cabecera del periódico. Más una herramienta que un periódico. Más lo que es Pulse o Flipboard que otra cosa. Probablemente compartir noticias con la competencia como los blogs se citan unos a otros para aumentar su utilidad. Y ofrecer un soporte digital a la publi que recupere la efectividad al dotaría de mayor interés, y ese mayor interés viene de tres puntos: no más efectos ni vídeos ni cosas así, más utilidad y una maquetación en la que no compita junto a la información, buscando los lectores habituales y no los que llegan vía Google ( a estos sin embargo sí les interesa algo tipo Adsense que es contextual y de temática relacionada con la información de alrededor). No sé si han sido tres puntos o cuatro, pero vamos, que tiene que cambiar parece claro.

Tener menos costes al reducir el número de secciones que se cubren y eliminar todo lo que es imprenta. En un futuro de 10 o 20 años los kioscos serán para nostálgicos, se venderá el periódico impreso bajo demanda, no se imprimirán miles de ejemplares, sino según lo que en el momento venga a comprar alguien, y se imprimirá allí mismo. Adelántese y ahorre costes de verdad. O al menos vaya dejando la impresión para el periódico del bar, la biblioteca y el director general que no va a ponerse a cambiar ahora de costumbres. Para el resto, online o impreso bajo demanda.

Pero volviendo al producto, periódico, debe ser una mezcla de conseguir información exclusiva, ofrecer herramientas para que el lector pueda incluir otras fuentes (sus Twitter etc), compartir noticias y reportajes (y costes) con otros periódicos de edición nacional (como jointventures o UTEs), sindicar posts puntuales de blogs, destacar buenos comentarios de lectores realizados en las noticias, y ofrecer su producto a muy bajo coste de forma digital. La publicidad cambiará de forma, para ganar interés y efectividad debe verse complementada con información no publicitaria e independiente sobre el propio producto opiniones y análisis que ayuden a dar mas interés y efectividad, eliminar las secciones no fundamentales que cubre un periódico (internacional, cultura, etc) y sustituirlas por otras fuentes sindicadas ad hoc (blogs etc) y orientadas ideológicamente más allá de los partidos, aunque manteniendo los colores.

Es decir,
- rejuvencer la base de lectores
- reconvertir las estructuras de costes
- crear otro tipo de producto informativo que sí sea útil
- comprender que se han de convertir en empresas de información Y tecnología. Y diría que con diseño. Con importante desarrollo tecnológico incompany
- aumentar el volumen de lectores. Para poder vender audiencia.
- participar en el ecosistema, en otros blogs Twitter Fb etc y directamente en otros periódicos (vía comentarios en las noticias sin entrar en guerras pero participando) pero no como periodista que trabaja en un periódico (auto promoción del periodista) que es lo que timidamente se hace ahora,sino como periódico que se expresa a través de un redactor, probablemente teniendo una mesa de redacción sólo para participación.
- la publicidad no se ha ido. No tiene a dónde ir. No va a ir a los blogs ni a ningún otro sitio. Los periódicos la pueden recuperar (con permiso del ciclo económico) si la dotan de audiencia e influencia, y la influencia se gana vía credibilidad no del medio (la cabecera de turno, como se trata de seguir haciendo ahora) sino vía información y credibilidad del propio espacio publicitario. Hay que cambiar la forma en que se diseña el espacio pubicitario, pero no dando más efectismo, sino más protagonismo (no competir con la información) y más interés (empotrando información relacionada, información y no propaganda). Me explico:
- aumentar la credibilidad y efectividad de la publi incorporando información complementaria independiente sobre el producto, que ayude a conocer más y a valorar los espacios publicitarios.
- destacar la participación de los lectores, reeditando los artículos constantemente, analizando y destacando los mejores puntos de vista, entrevistando a los insiders que se han expresado con un buen comentario e incorporando su información, son los nuevos scoops, las nuevas exclusivas, la nueva investigación y necesita el mismo anonimato de las fuentes y su comprobación.
- tener un único kiosco para comprar, para todos los medios impresos. Como ahora, pero,digital.
- precios muy bajos del periódico, suscripciones mensuales a 1€. Algo rompedor. Que apoye lo demás.
- Herramientas tipo flipboard para incorporar en la experiencia de lectura otras fuentes externas y habituales para ese lector en particular, y seleccionadas propuestas de otros lectores.

Es decir, una revolución de verdad.

No les he hecho un mal análisis para ser gratis.
Me gusta la prensa.

Hay que reconocer que las leyes españolas, que protegen el concepto de copia privada (sin ánimo de lucro, es decir, tener una copia de tus cosas) o que se pueda dejar tus cosas a otra persona (faltaría más) están pensadas para otra época. Una época en la que para prestar una cosa renunciabas a su disfrute (no puedes leer tu libro si se o has prestado a otro porque “físicamente” no lo tienes), o en la que las copias se hacían una a una, lentamente.

Y por en medio está el tema de cánon por copia privada. Eso del cánon es un atraco de la SGAE y ne da igual que en Francia tb lo hagan (también cocinan con mantequilla y no veo que corramos a imitarles). Es un robo al ciudadano que le hace pagar un ‘impuesto revolucionario’ un Pizzo (la ‘proteccion’ que cobra la mafia italiana a los comerciantes) a cambio de la ‘paz’ de los autores frente al gobierno de turno. Hoy se ha demostrado que los autores son débiles frente a los ciudadanos, que el peso e influencia de ellos, ha cambiado. De ser los principales ‘vectores’ en la difusión de ideas, de influencia pública han pasado a un segundo plano porque internet ha permitido que miles de ciudadanos tengan capacidad de difundir ideas y de influir en otros ciudadanos, y es una fuerza mucho mayor, aunque mucho mas fragmentada. Pero mucho mayor. Así que ese impuesto revolucionario un día desapareció por arte de Soraya de Santamaría, que todo hay que decirlo, me tiene encantado con su sentido del momento que vivimos y de la responsabilidad que tiene sobre sus hombros.

Al tema. Las leyes que protegen el uso privado de las obras artísticas, admitámoslo, son de otra época. Hoy no sirven porque se puede prestar un archivo y puedo seguir disfrutándolo a la vez, y puedes hacer miles de copias de un archivo y compartir con decenas de usuarios en un segundo. Y eso es una perversión de la idea de la ley.

Pero defiendo esa ley porque al menos permite corregir una deficiencia del mercado de los derechos de autor que comentaba en mi último post, que es la realidad de que se trata de un oligopolio que pacta precios y condiciones con que venden sus productos, sin competir realmente, creando varias ineficiencias: los DRM (compro tu archivo pero sólo lo puedo escuchar donde ellos me dejan), los precios elevados (0,99€ por canción es un atraco), o directamente no te dejo consumir mis productos en formato digital (libros, películas) y mil limitaciones más diseñadas contra el consumidor.

Defender la copia privada y la compartición de archivos es una forma de saltar la maza con que productores distribuidores y editoriales quieren imponer su forma de consumir cultura, acostumbrados a imponer formatos de música, video, cd, DVD etc. El formato de archivo digital no lo controlan porque surgió por parte de los usuarios (mp3) y quieren crear otros de calidad y posibiliadades inferiores. Y como la gente, como es natural, no los quiere se los quieren hacer tragar.

Hasta aquí el desequilibrio del mercado vía falta de competencia y oligopolios.

Ahora, me dices de Megaupload y efectivamente me parece mal. Una cosa son particulares intercambiando sus archivos y otra una empresa especializada en su difusión. Me dices Bittorrent y tiene sentido. Me dices Megaupload y me parece una tergiversación. Sería genial Si detrás del cierre de Megaupload viniera un precio de los productos digitales que refleje el ahorro de costes que obtienen las distribuidoras y pusieran las canciones a 0,2€. Como me lo parece Spotify. O Netflix. Y a la vez Debe seguir existiendo la forma de compartir conocimiento, por ejemplo software profesional para uso doméstico sin tener que pagar su precio (elevadísimo, y hablo de Photoshop etc) o cosas difíciles de encontrar de otra forma.

Pero no pasará. Independientemente de eso, veo al gordo de Megaupload y el tinglado que tenía montado y realmente es difícil salir en defensa de ese hombre y de lo que hacía. No creo que Megaupload sea algo bueno. Sí creo que lo fue Napster, era otra cosa: abría la música de mi ordenador a otras personas. Megaupload es la réplica de un archivo descargándose por cualquiera, como el asalto de una tienda. Como una barra libre que no muestra ningún respeto hacia los autores o incluso hacia sus explotadores (los distribuidores) y eso tampoco está bien.

Las distribuidoras y productoras saben que la rentabilidad de sus negocios vía oligopolio es mucho mayor que vía competencia. Eso lo saben ellos y el tendero que tiene una marca en exclusiva en su pueblo. Pero su insistencia en no facilitar el consumo a los particulares, cuando el consumidor ya lo ha probado, le gusta y lo quiere hace que la competencia sea realizada por los propios ciudadanos vía compartir archivos, y ahí sí que no ganan nada las distribuidoras.

Es decir, la filosofía detrás del P2P está más cerca de lo que es el compartir objetos que la descarga desde un repositorio central como hacía Megaupload, que se parece más al asalto de un almacén.

Las espadas siguen en alto. Pero Megaupload no significaba nada bueno, aunque nos viniera bien. No tenía respeto por nadie, ni por sus usuarios. Así que tampoco perdemos gran cosa.

Seguros de coches baratos

January 11th, 2012

Una de las principales preocupaciones de todo conductor, como no podía ser de otra forma, es conseguir un seguro para su coche lo más barato posible. Día tras día la televisión nos bombardea con absurdas campañas publicitarias de mil y una aseguradoras. También tenemos la opción de las webs para comparar seguros, sin duda una buena manera de encontrar el seguro más barato para nuestro coche. Esto es lo que nos propone la web Segurosdecochesbaratos.es, una excelente alternativa para encontrar el seguro más económico, o al menos el que mejor se adapta a nuestras necesidades y las de nuestro coche.

Lo que defendemos los q estamos contra la ley Sinde – Wert es poder comprar legalmente música películas etc, pero con libertad: sin dvds o cds que ya no queremos, a un precio de mercado q refleje los ahorros en intermediarios que supone la venta online directa, en un mercado con precios fijados por la competencia. Sin embargo están fijados en cártel por parte de las distribuidoras, todas multinacionales. Estas multinacionales, en cártel, siguen comercializando sus productos en soportes q no queremos (CDs, DVDs) y forzando que no se puedan adquirir online, con ventanas de exhibición artificiales, poniendo trabas para poder adquirir y disfrutar sus contenidos con DRMs (sistemas anticopia) que limitan dónde puedo ver sus películas, impidiendo q se la pueda prestar a un amigo etc.

Esa es la limitación, que el mercado ha aprendido a saltarse gracias a internet, favoreciendo la competencia a través de las descargas gratuitas P2P, y liberando al consumidor del oligopolio de productores que artificialmente imponía precios exagerados (precios de cártel) y limitaciones artificiales a sus productos.

Desde un punto de vista de primero de Económicas, algo bastante natural por otra parte. Lo que trata EEUU no es más que defender sus intereses. Que es muy distinto que defender lo que es justo o lo que es correcto. Son sus intereses, los mismos que impiden exhibir una película de Alex de la Iglesia o de Almodovar en EEUU si está doblada, porque para proteger su industria han declarado el doblaje Ilegal. Así que si quieres que vean tu peli europea en EEUU te obligan o a rodar directamente en inglés o a subtitular lo que limita las posibilidades comerciales de películas francesas, alemanas, españolas, italianas etc. Y no, no he visto a un sólo productor español protestar por esta barbaridad. Se ve que si protestan adiós a proyectar ni un trailer en EEUU (o cosas aún peores). Y se conforman. y se callan.

Esto no va de consumidores malvados y de artistas buenos y pobres. Esto va de artistas ignorantes que se dejan manejar por unas multinacionales que saben muy bien cómo jugar este partido, apoyados por el gobierno de EEUU (gracias wikileaks) que tiene claro que es importante proteger sus ingresos como la imagen positiva que trasladan en sus películas del punto de vista norteamericano sobre el bien y el mal (hiper importante políticamente ) .
Las limitaciones artificiales del mercado no duran para siempre, eso tb lo saben ellos. Pero cuanto más consigan frenarlo, más rentable les resulta. Eso es todo.

Pero como toda esta dinámica es artificial, y la población lo interpreta como injusto, forzadamente incómodo y un robo (como el cánon digital) ademas de un comportamiento antisocial, pues todo esto de Sinde/Wert está condenado al fracaso. Ni más ni menos. ¿cuándo? Un día de estos. No sé si la suma de indignación acabará desencadenando otro 15-M. Cualquier incidente puede provocarlo. Un día de estos condenarán a alguien, débil e injustamente atosigado por la justicia a través de la ley Sinde/Wert. Algo así. Se incendiará internet. Y después, se sumará algo, alguna otra injusticia que lleva tiempo larvándose, y la sociedad volverá a salir a la calle. La misma gente que después también vota. Y que ya no se creen las trolas que cuentan “los artistas”, los mismos que vivían muy bien de la SGAE con el chantaje de q ‘influían en la opinión pública’. Ya no tienen legitimidad, su defensa a favor del dinero y nula sensibilidad hacia el público para el que creaban, les ha deslegitimado. Y la SGAE (y Ramoncín) han contribuido a destruir su imagen alto y claro.
El PSOE acabó entendiéndolo bastante claro al final. IU aún no se ha enterado ni por dónde sopla el viento, pero como le ido bien, están contentos. Y el PP piensa que esta mierda a ellos no les va a oler. Hoy no, claro. La ley Sinde fueron cuatro años de fina lluvia, 6 años si sumamos el canon digital y a Teddy Batista. Y al final se suma cualquier otra cosita que hace de desencadenante y miles de personas salen a la calle a hacerse presentes. Y la fina lluvia está volviendo a caer de nuevo.

No se puede pretender que la gente trague con un oligopolio que impone limitaciones claramente percibidas como artificiales y con el único afán de exprimir a consumidor. O con un cánon digital impuesto para saquear al consumidor. La población está más informada que nunca (y no será gracias a los periódicos, sino a internet) y por eso tememos todos que el siguiente paso, un día de estos, sea limitar la capacidad de informar de la propia internet, de las webs, amparándose en un pasito más de la ley Sinde Wert.

Tratar de poner puertas al campo no es que sea inútil, es que hoy queda ya sencillamente ridículo. De otra época. Una época contra la que te rebelas. Como la forma de pensar de la generación de tus abuelos. Algo que nunca volverá, que ya no se acepta, porque sencillamente nuestra sociedad ya ha cambiado. Y esa fuerza no se puede detener.

Nota: la gente entiende una ley incómoda y rara, por ejemplo la prohibición total de fumar en locales, porque aunque a los bares restaurantes discotecas etc no les vaya bien, y hace cuatro años ya hayan tenido que invertir parta nada, y a los consumidores les fastidie… Todos entendemos que es mejor, mas limpio, mas saludable y mas respetuoso. Y la gente lo acepta. Pero la ley Sinde/Wert es muy diferente. Sencillamente la población ya comprende demasiado bien cómo funciona este teatro de intereses políticos y corporativos, como los propios políticos se corrompen sí, por cuatro trajes si hace falta etc. Ya hemos visto la tramoya del teatro y ya sabemos que es una interpretación, un teatrito, que no es verdad. Y es percibido y entendido (además correctamente) como un abuso a favor de multinacionales y en contra del ciudadano. Y el ciudadano, que lo comprende porque está informado, se rebela. Y no lo acepta, y un día pues algo hará colmar el vaso, y esa gota desencadenará cualquier tipo de revuelta social. Y unos votos preciosos volverár a ir a cualquier lado, hasta que el partido de turno al que le venían bien diga “mierda”. Y los eche en falta.

Es tan evidente. Y tan inevitable. Y tan innecesario.

Otra nota: los autores.
No le importáis a las editoriales, ni a las distribuidoras. Ni a las productoras. Sois mercancía que se vende gracias a ellos, a su conocimiento de la mercadotecnia, a su control del canal de distribución. Ellos deciden. Qué se vende y qué no. En función del número de unidades que puedan colocar. No de la calidad de vuestra obra. Por eso sóis sus esclavos, por eso os pagan lo que os pagan, por eso necesitáis un representante para al menos tener una oportunidad para no trabajar por un mendrugo de pan. Ese es el punto de vista de los amos que con tanto desconocimiento defendéis. ¿Hay una opción mejor, más rentable para vosotros? Por supuesto. En un mundo digital no les necesitáis a ellos, pero sí necesitáis saber de promoción, contratar profesionales y organizar vuestras propias campañas, ser vuestra propio inversor, y comercializar directamente vuestra obra. O a través de otros intermediarios digitales (Apple, Amazon etc). Porque hoy día ya no importa quien controla lo que se pone en la leja de una librería, la librería hoy es digital y la estantería infinita. Hoy ganarse la vida como artista exige profesionalmente mucho más de vosotros, mucha mayor formación e inteligencia comercial. Vosotros, acostumbrados a resolverlo todo con un representante como mucho, sí, que firmásteis ese primer contrato leonino que os explotaba de por vida. Sí, tenéis que ser más listos, hacer un mayor esfuerzo comercial si queréis la libertad. Y recibir el dinero que os pertenece. O seguir siendo las rémoras de los editores de vuestras obras. Sí, vosotros no sóis los protagonistas, sóis el mal necesario. Sus ingresos es el único protagonista.
La Ley SindeWert protege SU modelo de negocio. No el vuestro. Contribuye a continuar explotandoos. A cambio de un puñado de rupias.
Y seguís sin entenderlo.

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