El color azul en alimentación produce rechazo

Por el mismo motivo que nuestro cerebro tiene el instinto de identificar el verde con vida y alimento, y encontrar atractivos los alimentos con verde y verduras, no hay ningún alimento que sea de color azul.

Por eso el color azul no se usa en packaging de alimentación ni en publicidad de alimentos, excepto en productos identificados con el agua y el hielo: bebidas y refrigerados/congelados.

Por alguna majadarería a alguien se le ocurrió que podría ser el color para identificar lo “light”. Hay unas Matutano Light cuya bolsa tiene un degradado azul que sí, permite identificarlas de un vistazo en el lineal (fácil, porque es un color que nadie en su sano juicio usa) pero como es un color que nuestro instinto rechaza nada más verlo, a la mortificación de castigarse con una dieta hay que añadir el masoquismo de tener q comer alimentos cuyo envoltorio no identifca nuestro cerebro como alimento (fuente de energía).

Rechazamos estos alimentos porque se produce una mezcla de ideas contradictorias en nuestro cerebro: azul agua ninguna caloría, si no tengo sed, cero atractivo + un alimento que mi cerebro tiene que identificar como una fuente de energía para resultarle atractivo, identificación que generalmente no se produce y que como mínimo se cortocircuita. Lo normal es coger otro producto, esta vez con un packaging normal, en el lineal. O haciendo gala de un espíritu de sacrificio enorme, armarse de valor y resignarse cogiendo el azul/light.

Ahora Orlando (Heinz) lanza el Tomate frito 0,0 que no sólo copia el lema (y branding) de San Miguel 0,0 sino que además para diferenciarlo en el lineal le ha clavado una miserable banda azul en el packaging. Puedes ver una foto aquí.

Da asquito mirarlo. Sí, claramente es light. E insulso. Carente de energía. Como un vaso de agua. Como chupar un cubito de hielo.

Posted by ferran on 28 Nov 2011 at 05:31 pm | Tagged as: Marcas Estrategias

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