Lógica de los precios de vivienda nueva
En bolsa existe un tipo de inversor que considera que si las acciones suben de precio desde que las compró, le hace sentir listo. Y si bajan tonto. Pero como sentirse tonto es desagradable, tienen un truco: realmente sólo pierdes dinero si vendes, sino son sólo pérdias potenciales. El resultado de esa estrategia suele ser que el inversor se encuentra atrapado con una acción que ha perdido valor respecto el día que la compró, muchas veces de hecho pierde mucho valor, pero no vende. Tiene la esperanza de que la acción se recupere. Si un día la acción llegó a valer 40€ y el compró a 32€, por más que haya descendido a 17€, estima que la acción va a volver a valer por lo menos 32€, y se arma de paciencia durante años a esperar a que el valor suba. El problema es que la acción “no sabe” cuándo la compraste, hay centenares o miles de inversores atrapados a diferentes precios y cada uno tiene su número mágico, su esperanza en que vuelva determinado precio sin más razonamiento que la superstición. Pero rara vez sucede.
Para evitar estos problemas, los inversores con más cabeza marcan una orden automática con su broker llamada ‘stop loss’. Son del tipo “si la acción baja un 15%” o “si baja de 30€”. En ese caso, sea cual sea, las acciones se venden automáticamente. El objetivo es minimizar las pérdidas o conservar las plusvalías según el caso, pero en definitiva evitar el dejarse llevar por los sentimientos. Especialmente si el argumento tras la compra de una acción fue fruto de un análisis superficial o directamente fruto de ningún análisis. O fruto de un comportamiento especulativo a corto plazo, no de una perspectiva de inversión en valor (como las que realiza Berkshire Hataway o Bestinver).
El caso de los promotores de vivienda es muy parecido. Compraron terrenos y levantaron edificios para vender pisos sencillamente porque su precio subía cada día. Sin más motivo. Pura especulación. Ahora la especulación se ha ido (para decenas de años). Pero los promotores (con buen riñón porque han vivido una década espectacular) quieren aguantar. No quieren bajar precios. Porque bajarlod sería reonocer que han perdido dinero, que han hecho un mal negocio, que no son tan listos. Y para no sentirse así fantasean con que todo volverá a ser como en 2007, no imaginan otra cosa, y se arman de paciencia.
Pero la realidad es tozuda. Perderán dinero. Y si esperan, perderán más (además del coste de oportunidad, que no sabrán ni lo que es). Y no deben sentirse ni mal ni bien por ello.
Posted by ferran on 13 Jul 2009 at 09:29 pm | Tagged as: Marcas Estrategias
