Por qué ha sido excelente el Chiki-Chiki en Eurovisión

España es un país cuya principal industria es el turismo. El nivel de competencia en nuestro mercado interno en esta categoría es extraordinaria, lo que nos ha permitido (o ha permitido a empresas y emprendedores españoles) salir al exterior en cuanto han consolidado el mercado interior: AC, NH, Sol Meliá, y tantos.

España tiene una imagen poco reconocida (nada reconocida) en industria, ingeniería, etc, fundamentalmente porque nunca ha tenido un mercado interno que consuma ese tipo de productos que estimulara la iniciativa de empresas de esos sectores. Ha consumido poco, y comprando generalmente de fuera. En moda, incluso, la excelencia viene no del diseño, sino de copiar rápido el diseño de otros y a un precio accesible (Inditex, Mango…).

El caso, que aunque hagamos unas cosas peores y otras mejores, en lo único que somos unos verdaderos maestros es en turismo y todo lo relacionado, como la gastronomía (si Santi Santamaría deja de sembrar la duda y de comprometer a todo un sector para beneficio de su ego y bolsillo). Si se pregunta a un guiri qué es España te dirá: fiesta, alegría, diversión, comer bien, beber bien, sol, playa, noche…

Ese es nuestro producto. Somos un país que lo hace de forma maravillosa (el turismo no sólo es una empresa, es una experiencia de los que nos visitan y en la que todos intervenimos de una u otra forma).

Bueno, pues me parece que el Chiki-Chiki encaja perfectamente resaltando y destacando nuestras ventajas competitivas: fiesta, alegría, diversión, irreverencia, provocación y buen humor.

Así que como operación de marketing es excelente. Porque hoy Eurovisión no es un concurso (si es que alguna vez lo fue de forma sincera), es un escaparate. Que además permite unas licencias que otro tipo de escaparates (deportes, premios internacionales) no permiten, y que bien aprovechados permiten, como es el caso, destacar nuestras ventajas competitivas.

Por otro lado, España musicalmente es un ombligo subdesarrollado salvo muy honrosas excepciones, con productos incapaces de cruzar fronteras salvo en mercados más infradesarrollados que el nuestro (sudamérica) y ni siquiera en muchos casos. Así que pretender que ‘deberíamos enviar a alguien para que ganara’, pues para eso necesitaríamos un concurso sincero (no lo es) y por otro lado un mercado interior más competitivo y con un mayor nivel de consumo y exigencia, que no existe y cuyo público más desarrollado consume fundamentalmente música importada (EEUU, UK, etc). Así que difícilmente podremos enviar algo capaz de ganar, no imposible.

Por otro lado, ojalá hubiera ganado Grecia, porque para Friki los señores de Rusia con patinador sobre hielo en el escenario. Esto sí es frikismo.

Actualuakacitación. Actualización, eso.
Recomendada lectura de Jorge en Lo Dudo Mucho

¿¡Por qué nadie se ha escandalizado de que el puto ruso (el que ni llevaba micro ni llevaba patines) fuese paseando un Stradivarius por el mundo como quien pasea una paletilla de cordero?

Posted by ferran on 25 May 2008 at 02:48 am | Tagged as: Marcas Estrategias

5 comentarios en “Por qué ha sido excelente el Chiki-Chiki en Eurovisión”

  1. el 25 May 2008 a las 3:48 am Jorge Galindo

    Un par de cositas.

    Primera, qué jodienda con Santamaría. A ver, el hombre (Santamaría) tiene todo el derecho del mundo a tocar los cojones a quien le dé la gana. Y el hecho de que se esté clavando con el que es uno de nuestros iconos nacionales fuera de este país, y uno de los escasos ejemplos que tenemos de innovación (Adrià y su prole) no es argumento para mandarle callar, al Santi. Qué coño. Y conste que no estoy de acuerdo con lo que dice, pero me revienta que de repente todo el mundo salte con el “cállateeeee que quedamos maaaal” entre dientes y le acuse de que es una mera operación de autopropaganda y satisfacción del ego.

    Segunda, muy bien traída la relación. Estoy seguro de que alguien en el Gobierno, un cargo medio-alto relacionado con relaciones públicas, lo vio así. Así y como un fenómeno que iba a arrastrar audiencia fijo, y le dijo a TVE: “eh, a este hay que apoyarlo”. Y luego la Carrá se quedó blanca. Pero eso es otra historia.

    Tercera, lo del patinador de hielo es lo de menos. Joder, ¡que el otro iba con un Stradivarius!

  2. el 25 May 2008 a las 12:44 pm ferran

    Buenas tres puntualizaciones. Pero en cuanto a lo de Santamaría: si tienes algo que decir sobre algo sobre alguien: concreta. No siembres la duda razonable en toda la profesión. La estrellas michelin no se las regalan ni a él ni a nadie. No se puede tolerar que sin pruebas, sin concretar, sin mojarse de verdad, alguien se dedique a comprometer la confianza tácita entre cocinero y comensal. A ver si ahora tenemos que ir con un catador a las cenas los sábados a ver si resulta que está envenenada la comida. ¿no?. No se puede pretender sembrar el pánico y el miedo aupado sobre su prestigio, sin más.

    Me recuerda a las estrategias de desprestigio barato que se hacen para diluir la credibilidad de un testigo en juicios (especialmente en USA): ‘usted no pagó la pensión a su mujer durante cuatro años’ ¿qué tendrá que ver eso con que vi a ese señor pegar dos tiros a ese otro? ‘es que usted no es de fiar’. Qué tendrá que ver una cosa con la otra?. Es un ejemplo de que o se tiene algo que decir serio concreto y con dos cojones (y un buen fondito para aguantar las demandas que te presenten y las indemnizaciones por los juicios que pierdas) o mejor te callas. Porque acusar a un colectivo tan diverso, disperso y tan de su padre y de su madre es hacerles una putada porquesí. No dudo que el caballero no tenga algo que decir, no dudo que no haya farsantes y no dudo que se tome el pelo en restauración desde un bar pasando por un restaurante de cierto nivel, pero la forma de poner el dedo en la llaga no es esa. Esa es la forma cobarde (y barata) de jorobar.

    Respecto a lo del ChikiChiki: evidentemente no lo pensó ningún directivo. Pero sólo un país con sentido del humor puede hacer crecer como la espuma y llevar a Eurovisión al ChikiChiki. Y eso en el fondo expresa uno de nuestros rasgos comunes: la diversión, que mira por donde es lo que vendemos cada año a más de 40 millones de turistas, junto con el sol (y buen humor y sol están muy relacionados). Lo decía por toooda la gente diciendo ‘Oh! Qué imagen se ha dado de España!. A ver, que no somos líderes en nada excepto en turismo, y lo somos en turismo por el sol+la buena experiencia que se llevan los que vienen (lo primero es una suerte, pero lo segundo es cosa nuestra), así que realmente, el ChikiChiki es lo mejor que nos habia pasado.

    Respecto el stradivarius. La música no era en directo, así que el violinista podía haber salido tocando a Lucinda que lo mismo daba. Lo que sí era verídico y cruel como la vida misma es el señor patinando. La combinación Patinador + Stradivarius tampoco mejora el conjunto, sino que lo hace aún más friki. La de Grecia era simpática con una canción simpática, y habría molado que ganara porque además se le veía joven y al inicio de su carrera… Peero, si la vida no es justa y tiene trampas, ni-te-cuento Eurovisión.

    De todas formas Jorge, creo que lo que comentas es un buen contrapunto al post.

  3. el 26 May 2008 a las 2:04 am pep

    Lo mejor que se ha lanzado a Eurovisión en toda su historia, por fin se han atrevido a salir del armario, a reconocer el humor que llevamos dentro. Pero sobre todo a ser modernos, mejor, muuuy post-modernos (lo de modernos que se lo queden ellos), un hit en toda regla. Los carcas que ven eurovisión no lo entienden, pero mañana Europa escuchara el chikichiki.
    Y lo de rafaela carra. Pero como una vieja con ese acento que tira para atras, tiene los cojones de salir diciendo semejantes majaderias, joder que somos gente joven, no viejunos como los italianos…

  4. el 26 May 2008 a las 4:18 am Jorge Galindo

    A ver, por lo poquísimo que se ha filtrado del libro de Santamaría, parece que concretar, concreta bastante. Excepto en una cosa, y eso no te lo puedo negar: espero que aporte razonamientos o pruebas cuanto menos aceptables de aquello que ha dicho con respecto al riesgo para la salud que pueden suponer ciertos ingredientes de la cocina de Adrià y sus acólitos (lo siento, no se me ocurre un nombre mejor).

    No sé. Todo esto es muy efímero y me pierdo en discusiones que versan, como esta, sobre un libro que aún no está a mano para el público y sobre el que poco se sabe, sumado a unas pocas declaraciones de su autor. Esperemos a tenerlo sobre la mesa, mejor, y ya. En realidad, lo único que realmente me parece loable de todo esto es que, hasta donde yo sé, Adrià ha tenido el buen gusto de no entrar al trapo.

    Cambiando de tercio ya, claro que lo que tú dices no lo pensó ningún directivo de TVE. Pero sí lo de subir audiencia. Lo demás vino rodado. Me gusta cómo enfocas a nuestro país: si nadie se lo toma en serio fuera, ¿por qué nos lo íbamos a tomar nosotros? ¿En qué nos iba a beneficiar eso? Es cierto, es una buena vía, pero el problema es que luego, cuando llegan las vacas flacas, como no nos hemos tomado en serio hemos metido demasiada pasta y demasiadas ilusiones en sectores que van muy ligados a los ciclos macroeconómicos. Y nos la pegamos.

    Joder, acabo de argumentar que el Chiki-Chiki es un elemento que puede haber agravado la actual situación de más que probable recesión económica. Creo que empiezo a desvariar.

    PD: que la griega pierda habrá marcado la diferencia entre una vida mediocre como cantante en fiestas de medio pelo seguida de un posterior empleo como representante de cantantes de fiestas de medio pelo, y una juventud llena de cocaína y glamour barato que hubiera dado paso a un suicidio prematuro o a un trabajo de presentadora de programa matinal. Moraleja: ay, haber estudiado ADE.

  5. el 28 May 2008 a las 7:36 pm Luis Alonso-Lasheras

    eh eh, un respeto por las paletillas de cordero!

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